Pesto de hojas de zanahoria

Bocal de pesto vert aux fanes de carottes avec une cuillère en bois, à côté d'une botte de carottes, de graines, d'ail, de fromage et d'un demi-citron
Team Curcuma

Pesto de hojas de zanahoria

Un pesto de aprovechamiento de un verde intenso, preparado con las hojas de un manojo de zanahorias y pipas de girasol tostadas.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 3 minutos
Tiempo Total 13 minutos
Raciones: 6 raciones
Plato: Salsa
Cocina: Francesa
Calorías: 210

Ingredientes
  

  • 60 g de hojas de zanahoria (hojas y tallos finos)
  • 20 g de albahaca fresca opcional
  • 40 g de pipas de girasol peladas
  • 1 diente de ajo (sin el germen)
  • 40 g de parmesano rallado
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • sal y pimienta negra

Preparación
 

  1. Lava bien las hojas en varias aguas frías. Quita los tallos gruesos y seca bien las hojas.
  2. Para un sabor más suave y un color más vivo, sumerge las hojas de 20 a 30 segundos en agua hirviendo y luego en un bol con agua helada. Escúrrelas muy bien.
  3. Tuesta las pipas de girasol en seco en una sartén de 2 a 3 minutos y deja que se enfríen.
  4. Tritura las pipas con el ajo y una pizca de sal. Añade las hojas, la albahaca y el limón, y tritura a golpes mientras viertes el aceite poco a poco.
  5. Añade el parmesano, tritura unos segundos, prueba y rectifica de sal.

Notas

Se conserva 5 días en la nevera bajo una fina capa de aceite, o 3 meses en el congelador en raciones.

El pesto de hojas de zanahoria es la receta de aprovechamiento por excelencia. Con el ramillete verde que normalmente tiramos, un poco de ajo, parmesano, aceite de oliva y unas semillas, consigues en cinco minutos una salsa de un verde intenso, con un sabor parecido al del perejil, ligeramente herbáceo. Perfecta con pasta, en una tostada o con verduras asadas. Aquí tienes nuestra receta, nuestros consejos para suavizarla y todas las formas de usarla.

¿Por qué hacer pesto con hojas de zanahoria?

Un manojo de zanahorias tiernas suele traer un gran ramillete de hojas verdes para unas pocas raíces. Esas hojas son perfectamente comestibles. De hecho, antes se cocinaban con frecuencia, hasta que las zanahorias empezaron a venderse sin ellas.

El pesto es la mejor forma de aprovecharlas. Al triturarlas con aceite de oliva se captura todo su aroma, y el queso y las semillas suavizan su ligero amargor natural. El resultado: una salsa sabrosa que no cuesta casi nada, ya que el ingrediente principal iba a acabar en la basura.

¿A qué sabe el pesto de hojas de zanahoria?

Las hojas tienen un sabor verde, intenso, que recuerda al perejil liso y al perifollo, con un toque de zanahoria y un ligero amargor. El pesto que se obtiene es más herbáceo y menos dulce que un pesto de albahaca. Mucha gente lo aprecia precisamente por ese punto fresco y vivo. Si el sabor te parece demasiado marcado, nuestros trucos de más abajo te ayudarán a suavizarlo.

Cómo preparar bien las hojas

  • Elige hojas frescas, bien verdes, sin partes amarillentas. Las hojas de las zanahorias tiernas, en primavera y verano, son las más suaves.
  • Lávalas con cuidado en varias aguas frías: la tierra se esconde en la base de los tallos.
  • Sécalas bien en el centrifugador de ensalada y después con un paño. El agua diluye el pesto y hace que se estropee antes.
  • Quédate solo con las hojas y los tallos finos. Los tallos gruesos son fibrosos y quedan hebrosos al triturarlos; puedes usarlos para aromatizar un caldo.

Nuestros trucos para suavizar el sabor

Escaldar las hojas

Sumerge las hojas de 20 a 30 segundos en una cazuela con agua hirviendo y pásalas enseguida a un bol con agua helada. Escúrrelas bien. Este escaldado rápido atenúa el amargor y fija el color verde: el pesto se mantendrá de un verde vivo durante más tiempo.

Mezclarlas con albahaca

Sustituye un tercio de las hojas por albahaca fresca. El pesto conserva su originalidad, pero gana en suavidad y aroma. El perejil liso también funciona muy bien.

Tostar las semillas

Tuesta las semillas (pipas de girasol, pipas de calabaza o almendras) en seco en una sartén durante unos minutos. Su sabor a avellana redondea el de las hojas. En nuestra receta hemos elegido pipas de girasol, porque son económicas y combinan muy bien con la zanahoria.

Un chorrito de limón

Un poco de zumo de limón aporta frescor y equilibra el amargor.

¿Cómo usar el pesto de hojas de zanahoria?

  • Con pasta: es el uso más sencillo. Aligera el pesto con una cucharada del agua de cocción de la pasta y mezcla fuera del fuego.
  • Con zanahorias asadas: es la combinación perfecta, porque te comes la verdura entera. Asa las zanahorias en el horno con un chorrito de aceite de oliva y cúbrelas con el pesto.
  • En tostadas, con queso fresco, huevos mollet o tomate.
  • En una ensalada de patata, en lugar de la mayonesa.
  • Con pescado o pollo a la plancha, como una salsa verde.
  • En una sopa, como toque final, igual que un pistou.
  • Como dip para el aperitivo, mezclado con un poco de yogur griego.

Zanahorias asadas cubiertas con pesto de hojas de zanahoria y espolvoreadas con semillas, junto a tostadas de pan con pesto

Variantes

Pesto de hojas de zanahoria vegano

Sustituye el parmesano por dos cucharadas de levadura nutricional y una pizca de sal. El sabor sigue siendo sabroso y con un ligero toque a queso.

Pesto de hojas con nueces

Sustituye las pipas de girasol por nueces peladas. El pesto adquiere un sabor más otoñal, delicioso con ñoquis o con pasta fresca.

Pesto de hojas con cúrcuma

Añade media cucharadita de cúrcuma y un poco de pimienta negra. La cúrcuma y la zanahoria pertenecen al mismo registro de sabores cálidos y terrosos, así que se llevan muy bien. Para conocer mejor la especia dorada, lee nuestro artículo sobre los beneficios de la cúrcuma.

Pesto de todas las hojas

Mezcla hojas de zanahoria, de rabanito y de nabo. Cada hoja aporta su sabor: picante la del rabanito, más suave la del nabo.

Conservación

El pesto de hojas de zanahoria se conserva unos 5 días en la nevera, en un tarrito limpio y cubierto con una fina capa de aceite de oliva para protegerlo del aire. Después de cada uso, alisa la superficie y vuelve a añadir un poco de aceite.

Para conservarlo más tiempo, congélalo en raciones en una cubitera. Cuando se haya solidificado, desmolda los cubitos y guárdalos en una bolsa de congelación: aguantan unos 3 meses. Un cubito basta para una ración de pasta.

Un manojo de zanahorias, tres recetas

El pesto de hojas es el punto de partida ideal para cocinar un manojo de zanahorias entero. Las hojas se convierten en pesto, las raíces se disfrutan asadas, ralladas en ensalada o en crema, y los tallos gruesos aromatizan un caldo de verduras casero. Nada acaba en la basura. Si te gusta la idea, prueba también la quiche de hojas de zanahoria y queso de cabra, otra forma deliciosa de aprovechar estas hojas. El pesto se prepara en unos minutos mientras las zanahorias se asan en el horno: una comida completa, colorida y casi gratis.

Plantéate también preparar el doble de pesto. Una parte se guarda en la nevera para la semana y la otra en el congelador para los días en que vas justo de tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Son tóxicas las hojas de zanahoria?

No. Es un mito muy extendido, pero las hojas de zanahoria son comestibles. Como con cualquier hoja, basta con lavarlas bien. Las personas alérgicas a la zanahoria o al apio deben tener precaución.

¿Se pueden usar hojas de zanahorias no ecológicas?

Sí, pero lávalas con mucho cuidado. Si tienes la posibilidad, elige zanahorias ecológicas o de productores locales cuando vayas a comerte las hojas.

Mi pesto se ha puesto marrón, ¿es normal?

Sí, es la oxidación, igual que con la albahaca. El pesto se puede seguir comiendo. Para evitarlo, escalda las hojas, añade limón y cubre siempre la superficie con aceite.