
Quiche de hojas de zanahoria y queso de cabra
Ingredientes
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo). Extiende la masa en un molde para tarta, pincha la base, cúbrela con papel de horno y legumbres secas y hornéala 10 minutos en blanco.
- Lava bien las hojas en varias aguas, sécalas y quita los tallos gruesos. Pica las hojas sin que queden demasiado finas.
- Corta la cebolla en juliana y rehógala 3 minutos en el aceite de oliva. Añade las hojas y cocínalas de 4 a 5 minutos, hasta que se ablanden y se evapore su agua.
- En un bol, bate los huevos con la leche, la nata, el parmesano, la cúrcuma, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta.
- Retira el papel y las legumbres. Reparte las hojas sobre la masa, desmenuza el queso de cabra por encima y vierte la mezcla.
- Hornea de 30 a 35 minutos, hasta que la quiche esté dorada y cuajada. Deja templar 10 minutos antes de servir.
Notas
¿Has comprado un buen manojo de zanahorias y estás a punto de tirar el ramillete de hojas verdes? ¡Espera! Las hojas de zanahoria se comen, y están deliciosas. Su sabor, entre el perejil y la zanahoria, con un ligero toque amargo, combina muy bien con el huevo y el queso. Nuestra receta con hojas de zanahoria favorita es esta quiche de aprovechamiento con queso de cabra: sencilla, generosa y perfecta para descubrir esta verdura olvidada.
¿De verdad se pueden comer las hojas de zanahoria?
Sí, y desde hace mucho tiempo. Las hojas son la parte verde de la zanahoria, la que crece por encima de la raíz. Durante generaciones, las familias que tenían huerto las usaban en sopas, rellenos o tortillas. Simplemente cayeron en el olvido cuando las zanahorias empezaron a venderse sin hojas en los supermercados.
A veces se oye decir que las hojas de zanahoria son tóxicas. Es un mito: son perfectamente comestibles. Como con muchas hojas, basta con elegirlas frescas y lavarlas bien. La única precaución real afecta a las personas alérgicas a la zanahoria o al apio, que deben tener cuidado, igual que con la raíz.
¿A qué saben las hojas de zanahoria?
Crudas, las hojas tienen un sabor herbáceo bastante marcado, parecido al del perejil liso, con un ligero amargor. Cocinadas se vuelven más suaves y recuerdan a las espinacas con un toque de zanahoria. Por eso se usan un poco como una hierba aromática cuando están crudas y como una verdura de hoja cuando están cocinadas.
Cómo elegir y preparar las hojas de zanahoria
Para cocinar las hojas, primero tienes que comprar zanahorias en manojo, con sus hojas. Se encuentran fácilmente en mercados, tiendas ecológicas o puestos de productores, sobre todo de primavera a otoño, cuando llegan las zanahorias tiernas.
- Elige hojas bien verdes, firmes y sin hojas amarillentas ni mustias. Cuanto más jóvenes, más tiernas.
- Sepáralas de las zanahorias en cuanto llegues a casa. Las hojas siguen absorbiendo agua de la raíz, y eso ablanda las zanahorias. Córtalas a uno o dos centímetros de la parte superior.
- Lávalas con cuidado en varias aguas, porque en la base de los tallos suele esconderse tierra. Sécalas en un centrifugador de ensalada.
- Quita los tallos gruesos, que suelen ser fibrosos. Quédate con las hojas y los tallitos finos.
Una vez lavadas y bien secas, las hojas se conservan de dos a tres días en la nevera, envueltas en un paño húmedo o en un recipiente hermético.

¿Por qué una quiche de hojas de zanahoria?
La quiche es la mejor forma de empezar a descubrir las hojas. La cocción suave en la mezcla de huevos suaviza su amargor, y el queso de cabra aporta un toque cremoso y ácido que las realza. Además, es una receta muy flexible: puedes sustituir parte de las hojas por espinacas si tu manojo es pequeño, o añadir taquitos de beicon para una versión más golosa.
Y, sobre todo, es una auténtica receta de aprovechamiento. Un manojo de zanahorias suele dar de 100 a 150 gramos de hojas, más o menos la cantidad que necesitas para una quiche. Así aprovechas la verdura entera: las hojas en la quiche y las raíces en ensalada, en puré o en un gratinado de verduras.
Nuestro toque de cúrcuma
En Curcuma.top nos gusta añadir media cucharadita de cúrcuma a la mezcla de la quiche. El color se vuelve de un bonito dorado y el sabor, ligeramente especiado, combina bien con el verde de las hojas. No olvides un poco de pimienta negra: ayuda al organismo a aprovechar mejor la cúrcuma, como te explicamos en nuestro artículo sobre los beneficios de la cúrcuma.
Nuestros consejos para una quiche perfecta
Rehogar las hojas antes de ponerlas en la quiche
Igual que las espinacas, las hojas contienen agua. Rehógalas unos minutos en la sartén con la cebolla: reducen su volumen y sueltan el agua, lo que evita una quiche empapada. Después pícalas a cuchillo sin que queden demasiado finas.
Hornear antes la masa
Para una masa bien crujiente, hornéala 10 minutos en blanco, cubierta con papel de horno y legumbres secas. Es el truco más sencillo para evitar una base blanda.
No pasarse con la sal
El queso de cabra y el parmesano ya son salados. Prueba la mezcla antes de añadir más sal.
¿Qué más puedes hacer con las hojas de zanahoria?
En cuanto pruebes las hojas, ya no volverás a tirarlas. Aquí tienes otras ideas para cocinarlas:
- En pesto: trituradas con aceite de oliva, ajo, parmesano y semillas, dan un pesto verde intenso, perfecto con pasta. Aquí tienes nuestra receta de pesto de hojas de zanahoria.
- En sopa: añadidas a una crema de patata, aportan color y sabor.
- En tortilla o frittata: picadas y salteadas, como en nuestra quiche, pero en versión más rápida.
- En buñuelos: bañadas en una masa ligera y fritas unos instantes, al estilo de la tempura.
- Como hierba aromática: picadas finas y en crudo, sustituyen al perejil en un tabulé, una salsa verde o una vinagreta.
- En un caldo: los tallos gruesos, demasiado fibrosos para comerlos, aromatizan muy bien un caldo de verduras casero.
¿Son saludables las hojas de zanahoria?
Las hojas de zanahoria son hojas verdes y, como tales, aportan fibra, minerales y vitaminas, igual que otras verduras de hoja. A menudo se presentan como un «superalimento», pero hay pocos análisis nutricionales oficiales sobre ellas. Quedémonos sobre todo con que te permiten comer más verdura verde sin gastar ni un céntimo más, lo cual ya es una excelente noticia.
Conservación y cómo servirla
La quiche de hojas de zanahoria se conserva de 2 a 3 días en la nevera, bien tapada. Está deliciosa caliente, templada o fría, lo que la convierte en un plato ideal para un pícnic, un táper o un aperitivo cortada en cuadraditos. Para recalentarla, métela 10 minutos en el horno a 160 °C: la masa seguirá crujiente, cosa que no ocurre en el microondas.
Sírvela con una ensalada verde, zanahoria rallada (¡con las raíces de tu manojo!) y una vinagreta de mostaza. Una comida completa, colorida y sin desperdicio.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer crudas las hojas de zanahoria?
Sí, siempre que las laves bien y elijas hojas jóvenes y tiernas. Pícalas finas, porque su sabor es bastante intenso.
¿Se pueden congelar las hojas de zanahoria?
Sí. Lávalas, escáldalas un minuto en agua hirviendo, enfríalas en agua con hielo y escúrrelas bien antes de congelarlas en raciones pequeñas. Luego te servirán para quiches, sopas o salsas.
¿Hacen falta zanahorias ecológicas para comer las hojas?
No es obligatorio, pero es preferible si tienes la posibilidad, como con todas las verduras de las que se comen las hojas. En cualquier caso, lávalas con cuidado.

