
Dal de lentejas rojas con leche de coco
Ingredientes
Preparación
- Lava las lentejas rojas en un colador bajo el grifo de agua fría hasta que el agua salga casi transparente.
- Pica la cebolla en juliana, pica el ajo y ralla el jengibre.
- En una cazuela grande, sofríe la cebolla en el aceite 5 minutos a fuego medio. Añade el ajo, el jengibre y todas las especias, y sofríe 1 minuto sin dejar de remover.
- Añade el concentrado de tomate, las lentejas, la leche de coco y el agua. Lleva a ebullición suave.
- Deja cocer de 15 a 20 minutos a fuego lento, removiendo a menudo, hasta que las lentejas estén tiernas y deshechas. Añade un poco de agua si el dal espesa demasiado.
- Salpimienta, añade el zumo de lima y sirve espolvoreado con cilantro fresco, con arroz basmati o pan naan.
Notas
Suave, cremoso y aromático, el dal de lentejas rojas con leche de coco es el plato reconfortante por excelencia. En media hora, unas lentejas, unas especias y una lata de leche de coco se convierten en un plato completo, vegetariano y económico. Y, por supuesto, en Curcuma.top es una receta que nos encanta: la cúrcuma tiene en ella un papel central. Aquí tienes nuestra receta, la historia de este plato indio y todos nuestros consejos para que te salga perfecto.
¿Qué es el dal?
En la India, la palabra dal (o dahl, daal) designa tanto las legumbres peladas y partidas, como las lentejas, los guisantes partidos o las judías mungo, como el plato que se prepara con ellas. Es uno de los pilares de la cocina india: en muchas familias se sirve casi a diario, acompañado de arroz o de pan.
Existen decenas de dales distintos según la región y la legumbre utilizada. El masoor dal se prepara con lentejas rojas, la versión que se cocina más rápido. La leche de coco, por su parte, se usa sobre todo en las cocinas del sur de la India, como en Kerala. Nuestra receta une estas dos tradiciones en una versión suave, sencilla y muy popular en Europa.
Las lentejas rojas, unas lentejas diferentes
Las lentejas rojas, también llamadas lentejas coral, son lentejas peladas y a menudo partidas por la mitad. Eso es lo que les da su color anaranjado y su cocción rápida: bastan de 15 a 20 minutos, sin remojo previo. Al cocerse se deshacen y adquieren una textura cremosa, ideal para un dal.
Desde el punto de vista nutricional, las lentejas son ricas en proteínas vegetales (unos 9 gramos por cada 100 gramos de lentejas cocidas), en fibra y en minerales como el hierro. Junto con un cereal como el arroz, forman una comida completa y saciante, muy apreciada en la cocina vegetariana.
¿Hay que lavar las lentejas rojas?
Sí. Lávalas en un colador bajo el grifo de agua fría hasta que el agua salga casi transparente. Así eliminas el almidón de la superficie y el posible polvo, y evitas que el dal haga demasiada espuma al cocerse.
La cúrcuma, la especia imprescindible del dal
En la cocina india, la cúrcuma está presente en casi todos los dales. Aporta ese color dorado tan característico y un sabor suave, ligeramente terroso. La acompañan otras especias: el comino, el cilantro, el garam masala y, a veces, semillas de mostaza o guindilla.
El dal es también una forma estupenda de tomar cúrcuma a diario. Cocinada con grasa (aquí, el aceite y la leche de coco) y acompañada de pimienta negra, el organismo la asimila mejor. Te explicamos por qué en nuestro artículo sobre los beneficios de la cúrcuma. Y si tienes cúrcuma fresca, puedes rallar un trocito en lugar del polvo: calcula unos 2 o 3 centímetros de raíz por cada cucharadita de polvo, como explica nuestra guía cúrcuma fresca, en polvo o en cápsulas.

Nuestros consejos para un dal perfecto
Sofreír las especias en el aceite
Es el paso más importante. En la India, las especias se calientan en grasa antes de añadir el resto de ingredientes. El calor libera sus aromas y transforma por completo el sabor del plato. Sofríe la cebolla y después añade el ajo, el jengibre y las especias solo un minuto, removiendo, para que no se quemen.
No olvides el tomate
Un poco de tomate (concentrado o tomate triturado) aporta una ligera acidez que equilibra la dulzura de la leche de coco.
Ajustar la textura
El dal espesa al enfriarse. Si te parece demasiado espeso, añade un poco de agua caliente. Si está demasiado líquido, déjalo cocer a fuego lento unos minutos sin tapa. ¿La textura ideal? La de un puré fluido que napa la cuchara.
Terminar con lima
Un chorrito de zumo de lima justo antes de servir despierta todos los sabores. Es un detalle que lo cambia todo.
¿Con qué acompañar el dal?
- Arroz basmati, el acompañamiento más clásico.
- Naan o chapatis, para mojar.
- Un huevo mollet o verduras asadas, para un plato más contundente.
- Cilantro fresco y unos anacardos tostados, para el toque final.
- Un yogur natural o una raita de pepino, para quienes no toleran bien el picante.
Variantes
Dal con espinacas
Añade dos buenos puñados de brotes de espinacas al final de la cocción. Se ablandan en un minuto y aportan color y ligereza.
Dal con boniato
Añade un boniato cortado en daditos junto con las lentejas. El plato quedará más dulce, más anaranjado y aún más reconfortante.
Dal picante
Añade una guindilla verde fresca picada con el ajo, o media cucharadita de chile de Cachemira. Para una versión muy aromática, termina con un tadka: unas semillas de comino y de mostaza chisporroteadas en un poco de aceite caliente, que viertes sobre el dal en el momento de servir.
Conservación
El dal se conserva de 3 a 4 días en la nevera y a menudo está aún más rico al día siguiente, cuando las especias han tenido tiempo de desarrollarse. Se congela muy bien durante 3 meses, en raciones individuales. Recaliéntalo a fuego suave con un poco de agua para que recupere su cremosidad.
Preguntas frecuentes
¿El dal es vegano?
Sí, nuestra receta es totalmente vegetal y sin gluten. Solo tienes que comprobar la etiqueta del caldo.
¿Se pueden usar lentejas pardinas o verdes?
Sí, pero no se deshacen al cocerse: el plato quedará menos cremoso y necesitará unos 30 a 40 minutos de cocción. Y si quieres otra legumbre que se cocina sin remojo, prueba nuestra crema de guisantes partidos con comino.
¿El dal es apto para niños?
Por supuesto. Sin picante, es suave y dulce gracias a la leche de coco. Suele ser un plato que a los niños les encanta.

